La sombrilla japonesa: Un tesoro poético
olvidado del Ultraísmo
Isaac del Vando-Villar es, sin duda, uno de los
nombres que se deslizan entre las sombras del Ultraísmo, un movimiento literario
breve pero poderoso que agitó las letras españolas a comienzos del siglo XX. Su
libreto de láminas titulado La sombrilla japonesa (publicado por Dendronoma en
1980, en una edición limitada de tan solo 650 ejemplares) es un ejemplo claro de
la delicadeza estética y la audacia formal que caracterizó a esta corriente
vanguardista.
LA SOMBRILLA JAPONESA ISAAC DEL VANDO VILLAR DENDRONOMA 1980 ULTRAISMO EDICION DE 650 EJEMPLARES 31 LAMINAS POESIA
Se trata de una obra gráfica-poética compuesta por 31 láminas, cada una con una composición poética breve, donde el verso y la imagen se funden en una experiencia sensorial evocadora. Este formato poco convencional hace que no podamos hablar de un "libro" en el sentido tradicional, sino más bien de un libreto artístico, casi un objeto de colección, editado con mimo y probablemente destinado más a la contemplación que a la simple lectura.
Una edición de culto
Publicada por Dendronoma, un
sello especializado en ediciones artísticas o de autor, la obra fue impresa en
una tirada numerada de 650 ejemplares, lo que la convierte hoy en una pieza rara
y muy poco difundida. Esta escasez física ha provocado que La sombrilla japonesa
permanezca prácticamente desconocida, incluso entre los aficionados al
Ultraísmo.
¿Quién fue Isaac del Vando-Villar?
Perteneciente a la
primera generación ultraísta, Isaac del Vando-Villar participó en revistas como
Ultra y Cervantes, y mantuvo contacto con otros poetas de vanguardia como
Guillermo de Torre, Rafael Cansinos Assens o Jorge Luis Borges. Su estilo,
impregnado de orientalismo, imágenes sugerentes y economía expresiva, se alinea
con los ideales ultraístas de eliminar lo anecdótico y buscar el "poema
puro".
Estética ultraísta en láminas
En La sombrilla
japonesa encontramos muchas de las claves visuales y conceptuales del
Ultraísmo:
Uso de metáforas visuales sorprendentes.
Presencia de motivos exóticos (Japón como símbolo de lo bello y distante).
Composiciones que invitan al lector a detenerse, observar, imaginar.
Integración entre palabra e imagen, anticipando recursos de la poesía visual contemporánea.
Por qué rescatar esta obra
En un momento en que el
arte conceptual, la poesía visual y la autoedición gozan de renovado interés, La
sombrilla japonesa ofrece un antecedente histórico relevante, que invita a
pensar en nuevas formas de leer, mirar y experimentar la poesía. Además, como
obra limitada y casi secreta, posee un valor bibliográfico y documental que
merece ser reivindicado.
¿Por qué es tan difícil encontrar La sombrilla japonesa de Isaac del
Vando-Villar?
La rareza de esta obra se debe a una combinación de
factores históricos, editoriales y culturales que hacen de ella una pieza casi
inencontrable.
1. Edición limitada y numerada (solo 650 ejemplares)
El
libro fue publicado por Dendronoma en 1980 en una edición muy reducida de 650
copias, probablemente destinadas a coleccionistas, bibliófilos o círculos
literarios cercanos al autor. Este tipo de tiradas pequeñas se agotan
rápidamente y rara vez llegan al mercado general.
Además, muchas de estas
copias han desaparecido del circuito público: están en manos privadas,
colecciones particulares, o incluso perdidas o deterioradas por el paso del
tiempo.
2. Formato no convencional: libreto de
láminas
No es un libro encuadernado al uso, sino un conjunto de
láminas sueltas. Este formato, aunque visualmente atractivo, es más vulnerable a
sufrir daños, extravíos o a quedar incompleto, lo que ha contribuido a que muy
pocas copias se conserven íntegras hoy día.
Por eso, cuando aparece en venta
(por ejemplo, en sitios como Todocolección), suele venderse como ejemplar raro o
incompleto.
3. Autor semiolvidado por la crítica
académica
Aunque Isaac del Vando-Villar fue un protagonista del
Ultraísmo, su figura quedó eclipsada por nombres más populares como Borges o
Cansinos Assens. Al no formar parte del canon estudiado en escuelas o
universidades, su obra no se ha reeditado ni revalorizado en el mercado
editorial contemporáneo.
Esto también ha influido en la ausencia de
reediciones de La sombrilla japonesa, que solo cuenta con esa edición original
de 1980.
4. Editorial independiente y
especializada
La obra fue publicada por Dendronoma, una editorial
pequeña y poco conocida, probablemente vinculada a proyectos artísticos o de
vanguardia. Este tipo de editoriales suelen tener escasa distribución y pocos
registros oficiales, lo que complica aún más la localización bibliográfica del
libro.
5. Casi nula presencia digital
En una época
donde la visibilidad depende en gran parte de la digitalización, La sombrilla
japonesa permanece fuera del radar digital. No hay versiones escaneadas, apenas
se encuentra citada en catálogos bibliográficos o reseñada en internet, lo cual
refuerza su carácter de obra desconocida para el gran público.
6.
Obra más artística que comercial
Su mezcla de poesía y arte gráfico
la convierte en una pieza estética, más cercana al mundo del arte que al del
consumo editorial. Como ocurre con muchos libros-objeto, su circulación está
limitada a ambientes muy específicos: museos, colecciones, ferias de libro
antiguo, etc.








